lunes, 2 de marzo de 2020

las hojas estrella en la noche
moviéndose saludan
y sus sombras
también te acompañan
también las hojas secas
los pedazos de todo
de baldosas de la calle
los bichos escondidos
te acompañan no lo olvides

toco las cuerdas de tu instrumento
lloras mientras escuchas
tus pasajes misteriosos
te digo que son parte
que yo también canto
cantos que asustan
es necesario cantarlos
con ojos puestos al frente
viendo la copa del árbol que te acompaña

sos un niño lastimado
veo tus cuerdas que vibran
por la corriente de tu lamento
tu lamento mira
fijo y silenciosamente
a la incertidumbre de la noche
que hoy soy yo y te abraza


miércoles, 29 de enero de 2020

me gusta simplemente
hablar como te hablo
sentir como siento
confundirme como me confundo
me gusta posarme
en el mundo musical
abierto con una canción
algunos rincones me gustan tanto
que siento miedo de tocarlos

me gusta pasar el tiempo
tocando octavas en el piano
diferentes ritmos
diferentes duraciones
se las dedico a alguien
o a mi
o a ellas mismas

mi espíritu salta
me doy cuenta por el ritmo
en que escribo y toco mis plegarias
cada sílaba tejida con amor
desde mi centro a tu periferia

sigo respirando
quemando en las palabras
el aire nos aviva
ojalá pueda volver
bajando a la tierra
en forma de ceniza brillante

jueves, 23 de enero de 2020

por qué escribo sobre tu rostro?
por qué me aprisiona la curiosidad?
por qué me desdibujo en esta cuestión
de muerte de un instante
y permanencia en morderme la lengua?

por qué al fin y al cabo me re-florece
el instinto de huida?
no quiero responder

y gozo en la libertad de
apropiarme de todos
los sentidos posibles
que le pueda otorgar
tu cara a mi mente
todo el día estiré las fibras
de mi pensamiento
gozando en la alarma
de ver tu rostro
o solamente tu boca
calentando mi lóbulo frontal
mi pensamiento es un elástico
estiro la duración
de ver tu cara enfrente
creo que no lo siento
estoy mas bien empecinada
ensoñada u obsesionada
de ver tu cara enfrente
no lo siento
sí quiero
estirar mis fibras placenteramente
alarmadas de recibir
los dos filos oculares


qué manera de irte
de irte tras el pájaro
que ya huyó de tu vista
pero lo perseguís igual
hasta agotarte
en los brazos del llanto
de todos modos
sé que volvés a verlo
sumida en la pesadilla
dándole tu lengua
a la noche
que te acompaña perdida