martes, 3 de diciembre de 2019

te invoco
porque sos un error en las computadoras
trabajás destruyendo el cálculo
fingiendo no estar
hasta posarte
en la lastimadura del final del día
te invoco
te traigo a la superficie
de mi habitación

las abejas estan dormidas
ya no me preocupo
por los ruidos


el grito
abrirá un cerrojo
la palabra
fluirá con el sonido
te invoco
con un verso atragantado
y el deseo salivando en mi cara abierta
te invoco
lo mas oscuro y lo mas vibrante
ya apareciste
sueño teñido de idea
idea rodeada de llanto
deseo prófugo de las formas
te invoco
y el disco se despega
lo que no se tenía que romper
se rompe
me quedo con un pedal en la mano
la boca enrojecida
la mente en alta tensión
por llamar a la desmesura

sábado, 9 de noviembre de 2019

juego a tener vidas paralelas
hasta realmente sentir
que sostengo dos seres o más
cuando me reclaman todos en el mismo momento
exploto y quiero morir
para ser sólo una cosa:
ceniza que vuela
son mis alas que pesan
hoy como dos lajas abiertas
sostenidas en el aire
confusa tormenta te olvidaste de mi

son los golpes reprimidos
hoy como flores marchitas
los desmenuzo enojada
huí entonces olvidándome yo de las formas propuestas

niño lastimado 2

ese niño lastimado
no se comprende nada

le cuento o lo callo
yo también estoy herida

no pienso quedarme sentada
correré huiré me besaré




me gusta el dolor
para sentirlo y escribirlo
para que me tome y yo me muera
de dolor y estalle
que el agua que me compone se rompa y dispare
hacia todas tus caras
me gusta para moverlo o que me lleve
me gusta para hablarle o proponerle juegos

me capturo recibo el dolor de los acordes
del clavado a ese disco que escuchaba
hace meses
yendo a encontrarme con una futura anécdota
peligro de la noche
peligro para buscar convertirme en estrella fugaz
al día siguiente cansada y sin brillo
rastrillando el suelo
buscando mis astillas de soledad

ese disco ese clavado

qué nostalgia de hace algunos meses
de hace algunos meses atras cuando me perdía
en el viaje de colectivo, estaba en una pecera
las luces azules y las guitarras eléctricas
un acorde mayor y mi soledad
ella se clavaba como astillas de diamante
me hacía brillar de noche
supurar después escondida
arriesgarme a caídas libres
como si fuera un juego