jueves, 8 de septiembre de 2011

cuántas basuritas.
yo les doy el carácter de suciedad
porque las impongo
en un espacio primeramente de papel
las pego y las convierto
en muertes.

es posible que las palabras fenezcan cuando las escribo?

estoy dispuesta
a ser yo la muerta
para que las palabras
aparezcan
y vivan


colapsos certeros
pequeños
en media hora a la noche.

hastiada
de escabullirme en la relatividad
la razón mundana.

en esta media hora
me introdusco en el viaje.
tiré todo. cuántos papeles, mierda.

ahora las caras muertas
la masa anónima
no me está mirando
yo estoy preguntándome desde afuera
¿que hacer con ella?




por toda la vida
la mugre, los ratones que cantan, y los cordones con tesoros mezclados en el agua,
la viajera pasa
pasa y se posa
como flor
en cada rincón.
puede que incube
una cólera

la viajera se estremece
las lagrimas son parte de la ciudad
la ciudad se ve borrosa
y ella cree que sí,
que las nubes son las nubes
el poema es el poema,
pero
los secretos
sobre todo los no descubiertos
la pellizcan

se marea pero arremete

yo creo que sí

escribir acá es como calcar un dibujo,
ni siquiera es como preparar un té.
"memoria petrificada"
ya está librada
de toda escritura pasada
de todos los papeles
que la atan en el basural

lunes, 5 de septiembre de 2011

la feminista

se la ve agazapada
con un pucho
y entrecortada por las tensiones que da el frío.
desde ella,
mujer no tan cruda
es la soñadora mas frágil,
desde ella se extienden todas las flores
las que regala sin parecer en rigor mortis
pero sabiendo que adquirir algo
es absurdo si no se adelanta ese hombre.
por eso la heladera
es lo mismo

se funde en su sueño
su penita y el ideal;
tiene la mente como frutas jugosas
todas a punto, y así lo estarán por mucho tiempo,
pero el corazón
no se convence.
se hace una espera cuando arroja una frase
porque algunos acarician sus pómulos
otros son asquerosos, asquerosos de verdad, solo con mirarla
y otros no existen.


qué pasa amiga
los bichos de luz no te encontraron?
una vuelta alrededor de tu temperatura
y podría decir que estás para un poema
o una siesta.

cuando las hojas se te caen no sé bien qué hacer
correr hacia el suelo y buscarlas todas,
pegártelas pero ya no tienen vida.

cuál es tu miedo
el inaudito
el que oscila
el cansado de ser
el grisáceo
el que clava al amor
en clavos y percheros

así que eso es,
que estás en un péndulo
no estás segura de la gravedad
y el deseo de moverse
moverse hasta morir
tiene ganas de no morir tanto.

al fin y al cabo
ya empezaste a deshojar
"lo mismo da, morir y amar"

domingo, 4 de septiembre de 2011

la cosa
ahora es
evitar el rallentando del sonido

atmosférico

de punteadas fuertes y olores
con oscuridad y velas y cuadros.






jueves, 1 de septiembre de 2011

la Nacha aristocrática
se subleva de emociones
como un claro del bosque
por donde se ven pasar mariposas en sus últimos días que son minutos.

en su habitación para llorar
se saca los anteojos
los vistosos anteojos caros
y comienza
con el ritual de mujer trágica
muriendo,
dentro de la mansión,
cargada de
hipócritas como ella.

nuevamente prosigue la marioneta
marioneta de apellido
muñeca de porcelana
rásgando su brillo mientras toca
nuevamente
nuevamente
otra vez
obras de Erik Satie.




la Nacha aristocrática
se tapa los ojos tocando
penetra las obras depresivas de Erik Satie
y vislumbra en la madera lisa y brillosa del piano
una mosca.

la mata.
tenía el "atrapamoscas"
bien encimado,
en un atril.

ahí está el artilugio
en tu ala
el fulgor que aguaste
te canta una cancion
para que lo tomes en tus manos
lo seques
y te vistas con él
miro el freno
es inventado
puedo pasar a través de él.
me apoyo en un tronco, que es real
y miro hacia arriba
un par de pajaritos pasan
el bichofeo en la rama del árbol de enfrente.
el freno
no existe

existo yo
y los amores que se oxidan
pero se vuelven a abrillantar cuando les tiro aliento